jueves, 10 de diciembre de 2015

Canto marakame wixárika


José Benítez, así como cada wixárika, consagra piedras sagradas tutelares que protegen a su familia. Esta ceremonia requiere de cantos efectuados por un marakame (chamán), afortunadamente Benítez lo es y así canta la consagración de estas piedras él mismo.

Los cantos son alrededor de una fogata y están en la lengua materna wixárika, aunque le pedí después a Benítez que me lo tradujera, él se negó categóricamente -- Eso sólo es para el Dios -- dijo. Menciono lo anterior porque, quizá adelantándome a los hechos, publicaré un canto de venado yoréme de la que si tengo traducción.

Los chasquidos provocados por la fogata saturaron eventualmente el audio, afortunadamente con las herramientas de trabajo se eliminó ese problema y ahora entregamos el audio original para los coleccionistas.

Carece del acompañamiento de algún instrumento, más que una pieza musical es un registro etnográfico de las actividades culturales del pueblo wixárika en la comunidad de Naranjito de Copal en las estribaciones del Gran Nayar, formó parte del proyecto Nuestros Pueblos, Ahora de la CDI registrados en 2006.

Aquí el link de un mp3 a 320 kbps:
https://mega.nz/#!114xxZpQ!1GW8fmR_iVVAhIadJKJu7UQIT5Y70pijEK-9VH-plmw

Supuestamente no se debe comer peyote si no se está iniciado, pero recordemos que estamos en pleno proceso de aculturización. Los jovenes me insistían que tomara (lo hacen líquido mediante un aparato doméstico metálico para moler carne y lo mezclan con agua), en lo personal nunca lo había probado, dejénme comentarles que es la cosa más espantosa que nunca antes había probado más el temor de la reacción química en mi cuerpo hizo que no fuera nada agradable. Temía más que nada que perdiera mi equipo de grabación debido a que podría quedar dormido o algo así, sin embargo, nada de eso pasó, quizá no fue suficiente para descontar a este realizador.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Música para uso general en las fiestas wixárikas



Hablar de los wixárikas es hablar de un territorio inmenso del occidente de México, un lugar dónde conviven con los Nayeri, nahuás y ódami. Los grados de aculturización dependen de la zona geográfica ya que parece que en Nayarit es más marcado mientras en Durango y ciertas porciones de Jalisco se conserva más aún su tradición cultural.

Los sones que presento aquí tienen una introducción que narra su mismo ejecutante, el maestro Juan de la Rosa, en ella describe la naturaleza de la música que se aplica en fiestas en general para danza entre hombres y mujeres. La dotación musical sólo consta de guitarra y violín, son completamente instrumentales.

Las fiestas que registramos fueron organizadas por José Benítez, él pidío a los concurrentes que usaran su traje tradicional wixárika, para ello los consiguio de otras familias y de su colección personal. Para las mujeres, sobretodo las jovenes, fue difícil usarlos porque les daba pena. Así las cosas en esta región de Nayarit.

Fueron grabadas en Naranjito de Copal, en la sierra de Nayarit en 2006 dentro del proyecto de la CDI Nuestros Pueblos, ahora, aqui el link:

https://mega.nz/#!F5owySbQ!lxqhS3OQVTXKWQU77wCkP-FgwOZr7ePaFE5rc5qtfsg

En estos días complementaremos los tracks de esta región con unos cantos del marakame

jueves, 26 de noviembre de 2015

El Juanegro


 Ir a Huautla, en el norte del estado de Hidalgo, tiene razón de ser si vas en Fieles Difuntos ya que tienes la oportunidad de ver la danza del Juanegro.

Se trata de un trío de danzantes: un negro, quizá mulato, un güero o europeo (ambos con máscaras de madera) y la dama (un hombre vestido de mujer). Los caballeros cortejando a la dama, no sé si en algún momento ella se decide por alguno de ellos, sin embargo, básicamente se trata de danzar con uno o con otro.

Además de ello, se danzará frente a las tumbas de los deudos que así lo solicitan. Quizá existan otros casos en México, pero yo sólo conozco éste dónde una danza con máscaras se efectúa frente a la tumbas.

Muchos conocen esta manifestación cultural como en Xantolo, sin embargo, Manuel Alvarado, el artesano que elabora la máscara de Juanegro, me indicó que nunca había oido de ese calificativo sino hasta hace realtivamente poco. Quiero suponer que los investigadores acuñan un término usado en una comunidad y lo engloban a un área cultural mucho mayor.

Como sea, la danza del Juanegro es única en su género.
Aquí publico 3 sones para violín y guitarra, todos en el mismo track de 320 kps y con sonido ambiental del cementerio:
https://mega.nz/#!UoIlSDwR!fX5OqQW9UFH-7dGER0XENhC6p99e5xGROdiUJ6zem1Y

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Un gusto que da cantar el huapango

Ahora es el turno de un son mestizo con instrumentos europeos pero con sabor huasteco.

Magali y Ojil Escudero, junto con el maestro Luis Fernando Badio, formaron un trío informal. Tocaron huapangos frente a las tumbas de sus deudos en un día de fieles difuntos en el poblado de Huautla, Hidalgo.

Realmente no fui a grabar este ritmo musical tan lejos. Lo que verdaderamente me atrajo fue el Xantolo y la danza del juanegro, sin embargo, esa es otra historia.

La presencia del huapango en el colectivo popular está muy presente, cualquiera que pueda tocar el violín y la guitarra (que son muchos) hacen gala de sus aptitudes para cualquier ocasión, ahora para festejar a los fieles difuntos.

El gusto interpretado por la familia Escudero:
https://mega.nz/#!V5hV0IJD!ZqmDiQEHhH-GSKVfR59RtLaBjhCDfinBydnErnig6Ng

Danza del guajote rarámuri en Tehuerichi



Una de las ceremonias más hinópticas que he vivido, fue sin lugar a dudas, la que vi en Tehuerichi, dentro de la sierra de Chihuahua, ésta en el marco de la Semana Santa rarámuri.

El chamán, es a su vez, el músico y lo puedes ver en la parte izquierda de la foto tocando el tambor de piel y corteza. Al mismo tiempo lleva el ritmo con un carrizo. Mientras tanto los fariseos, frente a él, forman dos líneas rectas en las que van y vienen.

Los fariseos también llevan el muñeco que representa al Judas, generalmente vestido de mestizo. No saben que madriza le ponen al final!

En fin, uno de los lugares indómitos del México profundo, dónde no permiten ni sacar fotos ni video. Se debe ir arreglándolo con anticipación y si es posible ayudándo al buen fin de la celebración.

Un segmento de mi trabajo lo pueden ver en vimeo:
https://vimeo.com/channels/evisuales/24653382

Un segmento musical de esta danza, grabada durante mi trabajo de campo,  la pueden bajar de:
https://mega.nz/#!JpQlGSIb!Gxw4DPFkdIMacu0xdU-9AboLELBgV3C4tEWFHUk0L5o

La grabación se realizó en 2008

jueves, 19 de noviembre de 2015

Sonidos de la pamería en San Luis Potosí, parte de la música tradicional Xi´úi de Santa María Acapulco



Siguiendo con nuestro respaldo en línea de sonidos de México y para no salirnos de la región del anterior post, publicamos una plegaria en un supuesto latín llevado a cabo por los tata mandones de Santa María Acapulco.

El cantor se basa en un libro supuestamente antiguo y aparentemente es el último habitante del poblado que puede leer la letra. Todo ello en el contexto de la Semana Santa.

La grabación (de video HDV) fue realizada en 2006, es decir, un año antes de la destrucción de la misión franciscana que dio al traste al único patrimonio arquitectónico de los Xi´úi.

Aquí el link:
https://mega.nz/#!0tx3FAZR!FuCnMYdBCeVyZW1Z_ZB8s4xXYzAUHCSg94nsqf1fbPg

Espero que sea suficiente un mp3 de 320kps para los coleccionistas de música etnográfica tradicional mesoamericana.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Música tradicional Xi´úi de Santa María Acapulco



En el período que abarcó del 2005 al 2008 obtuve algunos proyectos que me internaron en las zonas indígenas más alejadas de México, eso me dio oportunidad de registrar (con una cámara HDV) algo de música tradicional de los pueblos, tanto indígenas como mestizos, y en un momento de querer transferir esos materiales a formatos más actuales se me ocurrío compartirlos con quién sea, digamos para la posteridad.

Por supuesto que ya hay grabaciones de todos estos sonidos, sin embargo, éstos son los que yo realicé y es una manera de respaldarlos.

Deseo iniciar este ciclo con un minuete ejecutado por habitantes de Santa María Acapulco (San Luis Potosí) que consta de violín con guitarra primera y segunda. Cabe destacar que eran las 12:00 am del sábado de gloria, por lo tanto, están celebrando una Semana Santa.

Se tocó dentro de la misión barróca del siglo XVIII destruida en 2007 por un rayo, es decir, un año después de mi registro. Me hace pensar también que fue de las últimas ceremonias llevadas a cabo en su interior antes de que el siniestro la destruyera.

https://mega.nz/#!c8Qw2B4L!OtSDwbIqPm1s0WTQxAiFNP35h3m9lhGFLA-aYxXMkb8

domingo, 9 de agosto de 2015

El Santuario de Mapethé

Son muchos los ejemplos en que la fé ha dejado huella en el arte. Recuerdo la perplejidad que me ocasionó Isfhahan al intentar alcanzar la perfección sólo frenada por el hombre mismo que no debe superar a Dios, se autolimita y deja pequeñas imperfecciones en detalles de simetría y así no rebasar al creador.

En muchos aspectos la historia del arte está diseñada por el arte religioso, sin importar que se trate de Itzamna, Tezcatlipoca, Mahoma o Yavé. La motivación es la misma, el resultado tan sólo un poco diferente. Se trata de los diferentes estílos artísticos que ha creado la humanidad en el transcurso de su existencia.

El barroco, tan saturado (incluso detestado por su contraparte minimalista) no se cansa de rellenar huecos. Es más, el churriguresco mexicano ornamenta más sobre lo ya colocado siendo éste más saturado que el primero.

Es inexplicable por qué nos atrapa, la contemplación no basta para justificarlo. ¿Es acaso el paso del tiempo lo que lo hace irresistible? No, no lo creo. El plateresco, que también atrapa mis sentidos, es más antiguo, sin embargo, el barroco me hinoptiza más.

Seguramente tiene más que ver por el empeño de alcanzar la perfección artística, sin darse cuenta, sus manos creadoras compitieron con Dios [sic].
 
 

En las estribaciones de la Sierra Gorda, en su parte de Hidalgo, encontramos aún un templo con esas caractéristicas. Una obra del siglo XVIII, de las últimas edificaciones que encargaron los jesuitas en la Nueva España (antes de ser expulsados), para regocijo de los mortales que aún asistimos a su contemplación.

Los retablos, de maderas talladas y estofadas, están en perfecto estado de conservación, más aún el piso, también de madera, nos evoca tiempos más antiguos (Quizá a la existencia de un templo anterior destruido en esos ciclicos desastres). Se trata, desde mi punto de vista, de los mejores ejemplos de este estílo artístico conservados hasta nuestros días en México.


No, no es para todos, debido a la fragilidad de su piso no debe ser visitado por grandes grupos, además que no es tna factible entre semana ya que una vecina resguarda las llaves con gran celo porque afirma su desacuerdo del arte por el arte: Sólo es si este es sacro, si cumple su función de dador de dadivas. Ni se les ocurra comentar sobre la secularización de los espacios sagrados, que por cierto, bien manejados, podría dar recursos para su conservación.

Menester será regresar el quinto viernes de cuaresma para ser testigos de la peregrinación otrora del pueblo Hña Hñu, quizá sólo fragmentos diminutos de su cultura asistan aún ese día, nos conformamos con que sus descendientes mestizos lleven las cosas a buen fin.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Para mi amigo Leo


Conocí a Leonardo Valdez Esquer gracias a que Ruth D. Lechuga pensaba que buena Semana Santa se podría registrar en mi próximo documental. Inmediatamente se comunicó con Imelda de León para contactarme con él.

De ese modo preparé mi viaje para el que sería mi primer trabajo con algún grupo étnico, aunque el quehacer videográfico ya me había otorgado un par de trabajos previos, era la primera vez que observaba ese modo distinto de ver las cosas del mundo indígena.

La Casa Museo de Leonardo Valdez está ubicada en la población de Etchojoa, al sur del estado de Sonora y la primera vez que la vi me sorprendió la maravillosa colección de Arte Popular que ahí se encuentra. Quizá la más importante del norte del país (dejando abajo la pésimamente catalogada de Rafael Coronel).

Las colecciones no se hacen de la noche a la mañana, siempre hay un responsable que se encarga de adquirir los trabajos, catalogarlos y si es de la idea, compartirlo con la gente en general. Tal es el caso de Leonardo.

Toda una vida de viajar por México y con mayor mérito ya que a finales de los sesenta y principios de los setenta del siglo XX mal comunicado estaban las comunidades, incluso en la actualidad, muchas lo están.

Para llegar a Olinala se debía tomar una avioneta desde Cuautla; Para llegar desde Ocumicho a Cocucho se debía rentar una mula y así cualquier cantidad de ejemplos. Por ello, podemos deducir que la persona dedicada a la recopilación de datos y de Arte Popular debe amar lo que hace.

El problema con el Arte Popular es que va desapareciendo o transformándose. Este efecto no es homogéneo, es decir, depende de la región podemos encontrar en unos lugares más trabajos tradicionales que en otros, un ejemplo de ello lo podemos notar en la región rarámuri dónde los productos industriales aún no son tan comunes (eso tan sólo en algunas sub-regiones como Tehuerichi) no se ha dejado de tejer las cobijas o elaborar instrumentos para sus fiestas; caso contrario lo tenemos en Metepec dónde prácticamente lo domina todo el árbol de la vida dejando al borde de la desaparición las alcancías, las cuadrillas, las sirenas, etc. O incluso, en casos extremos podemos percatarnos que ya desapareció completamente como por ejemplo los tambores de agua de la región lacandona.
Tener todo esto en mente es trabajo de una tesis doctoral o quizá me quede corto, más aún, es el trabajo de toda una vida. Puedo decir, sin temor a equivocarme, mi amigo Leonardo fue de las personas que más sabía sobre el tema en el planeta.

Después de mi visita a la región yoreme nació una amistad que me permitió conocer su mundo, un mundo en franco proceso de transformación en el mejor de los casos y en palabras del mismo Leonardo: El ocaso del arte popular mexicano. Ahora ya podemos ver máscaras para fieles difuntos purépechas o figuras de palo colorado seris, cosa que antes no existía y aunque algunos justifican su existencia, están completamente fuera del contexto cultural que permiten la creación del verdadero arte popular.

El arte popular mexicano no es algo que mejore con el tiempo, por el contrario: la globalización, la migración, los concursos, la desaparición de materiales tradicionales, la muerte de grandes artesanos  y no sé qué más factores hacen que sea más difícil encontrarlo.

Nos sentimos honrados de haber conocido alguien que nos guiara, y aunque es poco lo que aprendimos, nos hace valorar más lo que perdimos.

Con el fallecimiento de Leonardo Valdez prácticamente acaba una generación de grandes investigadores, hablo de Carlos Espejel, Daniel Rubín de la Borbolla, María Teresa Pomar, Ruth D. Lechuga, Donald Cordry, Henrietta Yurchenco, Raúl Hellmer y otros más.

No sólo los grandes investigadores y divulgadores han desparecido, también los grandes maestros del arte popular, entre ellos: Juan Horta (Tócuaro), Francisco Flores (Izucar), Victoriano Salgado (Uruapan), Felipa Hernández (Tlayacapan) y tantos otros.

Gracias Leo por compartir con nosotros tu mundo.

Le deseo mucha suerte a José Gil ya que ahora tiene la dirección de la Casa Museo Leonardo Valdez. Amigo que siempre estuvo al lado de Leonardo hasta el último momento. Que todos los objetivos se vuelvan realidad y sigamos divulgando la cultura de México.

viernes, 14 de diciembre de 2012

La Costa Chica



La Costa Chica es un amplio territorio que abarca los estados de Guerrero y Oaxaca, generalmente se acepta que va pasando las costas de Acapulco hasta Pochutla, ya en Oaxaca, dentro de este amplio territorio viven diferentes grupos étnicos - los amuzgos, mixtecos de la costa, afromestizos y chatinos. 

Es increíble el mosaico cultural que es posible encontrar en la región ya que han sabido conservar muchos aspectos que les otorga identidad a cada región en la Costa Chica, incluso existe diferencia entre los mismos grupos sociales, por ejemplo, la lengua mixteca de la región (existen mixtecos en la sierra, más al norte) posee diversas variantes dialectales.

La población negra llegó a estas tierras desde tiempos coloniales para sustituir o complementar la esclavitud en las colonias (después el término esclavitud fue cambiado por encomienda), desde entonces viven al margen de las necesidades de los otros grupos, sin embargo, existen fundaciones como - Africa - que intenta dar identidad y reconocimiento a su grupo.

En ese rubro cabe destacar que el afromestizo, autodenominados simplemente como morenos, no se identifican como tal. En México no existe un movimiento negro que reivindique su identidad, la lucha social es más bien palpable en el status económico (1).

Escuche en alguna ocasión a un investigador decir que la población negra no mantiene sus tradiciones sino que adoptó las locales (2), sin embargo, observé como en un año nuevo se metían al mar para deshacerse de la mala vibra del año viejo, eso es una costumbre más bien traída por ellos. Lo que ha sucedido es más bien una mezcla de costumbres, es decir, los negros toman prestadas algunas tradiciones pero también aportan otras a las comunidades indígenas.

Un ejemplo de ello son los huipiles amuzgos utilizados en la región por las morenas en las fiestas o incluso en los bailes de tarima (3).

Antes en la mixteca alta; ahora en la Costa Chica, la migración indígena a Estados Unidos es cada vez mayor, es común ver solas a las señoras con no sé con cuantos niños esperando le envíen dinero o en el mejor de los casos que regrese su marido, cosa que no siempre pasa. Me decían que en la radiodifusora local los saludos de la gente desde el vecino país del norte, se habían incrementado notablemente en los últimos años.

Aún así, la gente tiene una fuerte tendencia a mantener vivas sus tradiciones, así pues se encuentra viva la mayordomía, la danza del tigre, las mujeres cocinan con el torso desnudo, etc.

Una zona que invita al amante de la música regional a visitar las muchas fiestas tradicionales que a lo largo del año existen, asimismo están invitados aquellos que deseen ver danzas con mascaras y conocer gente extremadamente amable.

Eventualmente publicaremos algunos comentarios de nuestras visitas a las comunidades de los diversos grupos étnicos de la región.

(1) Eduardo Añorve Zapata en entrevista (2006)
(2) Israel Reyes Larrea en entrevista (2005)
(3) Los bailes  etarima de la región son conocidos como artesa, y aunque semejantes a los de Tierra Caliente poseen la particularidad de tener labrado en la misma madera una figura zoomorfa.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Yoremes sureños - Sinaloa

 Muy cerca a los Mochis y camino hacia el Fuerte se localiza Mochicahui, población mayoritariamente mestiza que, sin embargo, aún permiten que sean los yoremes los que organicen el cuaresmal de Semana Santa.
Durante ésta se llena la plaza con comercios y la gente abarrota el centro, a pesar de eso, prácticamente son visitantes de la región (sobretodo de Los Mochis) y los extranjeros se reducen a unos muy pocos.
Los grupos de farisesos no son tan numerosos como los son en San Miguel Zapotitlán, pero debido a los grandes artesanos que tienen, poseen unas chapayecas (máscaras) maravillosas.
Éstas las pueden conseguir con el señor Manuel García o con Miguel Ibañez, este último vive a una cuadra del centro de Mochicahui, del lado contrario de la iglesia. También elabora sonajos de venado y de pascola.
Si van los días previos al jueves santo tendrán que buscar a los diferentes grupos de fariseos (o judíos) en las comunidades donde se celebra la Semana Santa, por ejemplo, la vez que yo fui el grupo de Mochicahui visitó el ejido 5 de mayo y a su vez los de Zapotitlán visitaron Mochicahui. Esto siempre cambia, depende de como lo organicen.
El propósito de estas visitas es tumbar la cruces que instalan en las casas, acto seguido de una invitación a toda la cuadrilla para ingerir o tomar algo, ésto en cada una de las casas donde hay una cruz.
Existe miércoles de tinieblas, es decir, incialmente era la simulación de una cueva en que un animal espantaba a los fariseos y éstos salían despavoridos de ellas (costrumbre que aún se efectúa en algunas comunidades de Sonora) y ahora sólo trata de un ir y venir de los judíos dentro de la iglesia y ya no están a obscuras.
El jueves se lleva la aprehensión y se efectúa un conti (procesión) en donde al final encarcelan la imagen de Cristo (En Sonora es personificado por el viejo, que es el monte viejo).
El viernes el grupo de judíos tumba las cruces de las casas de su propia comunidad y al final realiza un conti con el santo sepulcro. Esa misma madrugada se abre la gloria con la presencia del pascola y el venado (como a la 1:00 de la mañana).
El sábado se arrepienten los fariseos y el pilato mayor o mandón. Éste es llevado cubierto de mantas negras por adentro y fuera de la iglesia y con unos latigazos los pascolas sacan del templo a los judíos y éstos se sacan las máscaras.
Antes se quemaban (En Sonora persiste la tradición), pero la gente las guarda para el próximo año. Al final el m[a]estro rezador bendice a todos los fariseos poniéndoles una corona de laurel.
El domingo de resurrección se lleva a cabo el encuentro. en él la imágen de Cristo resucitado se encuentra con la vírgen que lo conduce finalmente a la iglesia. El encuentro es protagonizado por las Marías que van corriendo de la ramada a la iglesia en repetidas ocasiones hasta que la vírgen cree en la resurrección.
Ahí acaba una pequeña reseña de la Semana Santa que se lleva a cabo en la región mayo de Sinaloa.
Existe un petrograbado recuperado de esa misma región y que está exhibido en la Universidad Autónoma Indígena de Mochicahui (desconozco porque le pusieron así ya que la mayoría de sus alumnos vienen de todos lados).
La arquitectura del poblado es maravillosa, se trata de muchas construcciones realizadas durante el siglo XVIII y XIX.
 En Tehueco la población es mayoritariamente yoreme, se localiza hacia el sur de El Fuerte, y por supuesto les recomiendo ir en Semana Santa. Desde El Fuerte o desde Los Mochis salen camiones a este lugar (aunque no muy seguido); además existe camino pavimentado hasta la comunidad.
Otra forma de llegar es tomando el camión hacia Mochicahui, deben bajarse en el entronque y de ahi caminar tres kilómetros o esperar aventón.
Se puede apreciar las ruinas de la iglesia que los evangelizadores coloniales construyeron (con el sudor de la frente del indígena), hoy en día se utiliza otra del siglo XIX y que es marco de todos los ceremoniales de la comunidad.
Los fariseos, personajes con atributos animales y que buscan la huella de Cristo para poder apresarlo, en este sitio utilizan mascaras de madera (único caso mayo para los grupos de fariseos), con narices enormes y túnicas negras, según Leonardo Valdez se trata de la burla que se hacía de los evangelizadores.
Claro que también existen los fariseos con mascaras de cuero de animal, muy al estilo de la región, recordemos que los yoremes antes de tener sus atavíos uniformes están completamente diversificados según la zona.
Se puede ver durante todos los viernes de cuaresma (el primero después del miércoles de ceniza y hasta el del antes de domingo de ramos) los contis o procesiones, en ellos sacan a Cristo y a la virgen por toda la comunidad, aquí existe la particularidad de tener marcadores (como en los vía crucis) donde el mestro (no maestro) rezador canta y alaba a las imágenes, mientras los fariseos juegan con sus sonajas a ser venados, es decir, danzan el venado, esto es acompañado por la música del tambulero.
El viernes santo se aprecia como tumban todas las cruces en las casas de la comunidad, por pequeña que sea, no queda ninguna de pie y para rematar le diaparan unos cohetes.
La última cruz que queda en pie es la de la iglesia, a ésta también le toca ser tirada, con esto termina la misión de los fariseos o judíos y comienza la procesión con el santo sepulcro.
El sábado santo en las enramadas los fiesteros dan guacabaqui a los convites y danzantes (caldo de res); además se ejecuta danza de venado y pascola.
San Miguel Zapotitlán es un poblado donde se mezcla el yoreme con los yoris (mestizos) para realizar los contis (procesión) más impresionante de la región.
Cientos de fariseos, en un despliegue de diversidad de máscaras, y con integrantes de todas las edades durante todos los viernes de cuaresma (después del miércoles de ceniza y antes del domingo de ramos) sacan sus imágenes del templo y van por las calles de San Miguel imitando a venados y reverenciando a la vírgen.
Cabe destacar que el Cristo y la vírgen siempre van protegidos con mantas levantadas por los promeseros y el mestro rezador (no maestro) acompaña con cantos y rezos este peregrinar.
Los fariseos encarnan animales del monte (aunque ahora podemos verles caras de personajes públicos o de la televisión) y que utilizan la trasgresión sexual entre ellos y los visitantes, les puedo mencionar que un servidor al estar concentrado tomando fotografías, me manoseaban partes de uso exclusivo.
Cuenta con un pequeño museo de sitio que habla prácticamente de la cultura mayo, aunque también tiene algunas piezas arqueológicas encontradas en la región.

Xochistlahuaca y los amuzgos


Xochistlahuaca se localiza cerca de la frontera estatal con Oaxaca, y generalmente se le relaciona con la Costa Chica, aunque ya está en las estribaciones de la sierra. Se trata de la principal población de los amuzgos, aunque ellos también viven en comunidades de Oaxaca (sobretodo cerca de San Pedro), es aquí donde más conservan sus tradiciones y su lengua.
Para llegar es suficiente tomar un colectivo desde Ometepec (la principal población del sureste de Guerrero) con dirección a Xochis, como también se le conoce.
Es un paraíso para el que busca textiles ya que la mayoría de las mujeres los realizan. Es curioso ver que los vestidos que usan, aunque con motivos tradicionales, no son de telar de cintura. La tradición de elaborarlos persiste por la demanda de los visitantes.
Para su adquisición pueden ir a la casa de artesanías, lugar que es organizado por una cooperativa de mujeres que ayuda a un buen número de ellas. También pueden visitar las casas particulares donde también producen los telares.
Una buena fecha para ir es en la fiesta de San Miguel entre el 28 y 29 de septiembre (se festeja la víspera en la noche) y si no pueden  ir en esa fecha tienen la oportunidad de presenciar la octava exactamente a los 8 días (no lo pasan al fin de semana como en otros lugares).

En esta fiesta pueden presenciar la danza de la conquista o la de los 12 pares de Francia, eso dependerá del mayordomo que es quien escoge entre una u otra.
La ocasión que fuimos nos tocó la de conquista, ésta comienza desde la madrugada del 28 y acaba hasta las 11:00 hrs. del día siguiente. Como pueden darse cuenta, es una danza muy larga.
Se trata de una representación de la conquista española al imperio azteca, por cierto muy sui géneris ya que la interpretan a su modo y cambian muchos hechos históricos, aunque eso es lo de menos.
Los danzantes van ataviados con trajes de chaquira bellamente adornados y son de dos tipos: los aztecas y los españoles. La mayoría de ellos no quieren ser los españoles, no sé porque...
eligen una reina, la esposa de Moctezuma, y a la malinche, la que ayuda a Cortés como traductora. A las 4:30 hrs del 28 todos los danzantes van por ellas a sus respectivas casas y danzan algunos sones en cada una.
los danzantes después van a las casas de los voluntarios que donaron flores para San Miguel, éstas deben ser llevadas a la iglesia (esto dura casi todo el día).
la batalla comienza como a las 21:00 hrs. Del 28. Me llama la atención que en esta versión los mismos mexicanos son los que matan a Moctezuma, que aunque así lo afirma Bernal Díaz del Castillo en su crónica, no es muy aceptado popularmente.
Existe un maestro de danza que va indicando los diálogos que se le van olvidando a los danzantes, éste lleva su cuadernillo para dichas indicaciones. También cabe destacar que aunque están en español los diálogos, muchos de los danzantes no entienden lo que dicen, sólo repiten mecánicamente lo que el maestro les dice. Yo no quería creerlo pero muchos amuzgos no hablan español.
Ya al final, la mañana del 29, van a la casa del mayordomo para bailar los últimos sones y tomar sus alimentos.
La fuerza que motiva tanto trabajo son las promesas que hacen los danzantes, éstos son por lo general jóvenes, sin embargo, también se cuela por ahí algún veterano. El papel de la reina y la malinche siempre es llevado a cabo por jóvenes solteras ya que después de casadas no pueden desempeñar dicho papel.
Los sombreros de chaquira pueden ser adquiridos por el visitante, sólo es suficiente buscar a los artesanos, sin embargo, no siempre tienen existencia.
La clínica de medicina tradicional, en las afueras de Xochis, ofrece una gran cantidad de jabones para muchos casos, entre ellos caspa, acne, etc. Todos ellos elaborados con plantas de la región y además se trata de una cooperativa que ayuda a muchas familias.
Por último les mencionare que al museo comunitario le falta mucho trabajo para conseguir su objetivo ya que está muy descuidado y no da hincapié a lo más importante de la región: su gente y su cultura. Por eso espero que la nueva administración logre el verdadero objetivo de un museo comunitario.

O´ob - la gente


Los pimas, denominados asimismo como "la gente", son un grupo étnico pertenecientes al noroeste del país, son uno de los sobrevivientes de la colonización y mestizaje en México (tan solo en Sonora y Sinaloa existían mas de 50 entidades étnicas).
O'ob es el nombre con el que se autodenominaban y literalmente significa la gente, claro que no se trata de cualquier tipo de gente, se refiere a aquella que habla la lengua pima. El nombre común les viene de la conquista y designa una área geográfica muy amplia que para propósitos etnográficos es impractica. Los pimas que habitan esta región son los denominados bajos (no por la altitud sino por latitud).
El centro ceremonial que les ha pertenecido desde hace años es Maycoba, aunque últimamente ya no les pertenece tanto debido a la invasión que han sufrido por los mestizos, a pesar de eso, se puede todavía distinguir a un blanco de un indígena, ya que por ejemplo, los ópatas dejaron de ser una entidad social desde hace 20 años y no hay diferencia entre un campesino y ellos.
Maycoba se localiza a 380 Km. de Hermosillo y la mitad del camino es pura sierra con paisajes impresionantes que bien vale la pena viajar en transporte propio para poder detenerse a fotografiar. Para llegar en transporte publico deben tomar desde Cd. Obregón el camión que se dirige diariamente hacia Chihuahua (son como 6 horas de viaje y sólo hay una corrida en la mañana).
Al ser paso obligado de conexión entre Hermosillo y la ciudad de Chihuahua, es fácil encontrar hospedaje ya que hay 3 posadas en Maycoba y unas más en Yecora (50 Km. antes) de igual manera existen lugares para comer.
En Maycoba sólo existe luz gracias a la planta que es prendida alrededor de las siete y durante tres horas aproximadamente; se puede comprar gasolina sobre la carretera en las afueras del poblado y si carecen de transporte propio el raite es ya parte de la cultura regional.
La iglesia erigida por los jesuitas en 1676 esta dedicada a San Francisco de Borja, después al ser expulsados de México en 1767 los franciscanos retomaron la evangelización de la región y no tuvieron problemas en cambiar al patrono ya que era tocayo del de los primeros.
De esa misión sólo quedan unas paredes de adobe y un cuarto contiguo que fue restaurado recientemente, en él se llevan a cabo las ceremonias pimas y se le conoce como la iglesia vieja. Además es el museo que resguarda una colección de artículos pimas que son resguardados por el padre David Joseph.
A 7 km. hacia el este de Maycoba se localiza Quipor, lugar importante de población indígena, ahí podrán apreciar unas cuevas impresionantes. Entre Quipor y Maycoba está El Sinal. Ahí vive la señora Griselda, una de las tres sobrevivientes que hacen todavía guares tradicionales, éstos son cestos de palma elaborados en el húuki (cuarto subterráneo donde probablemente se efectuaba el ciclo menstrual según Dunnigan).
Cabe destacar que en la comunidad de San Juan Diego, vecina a la comunidad mestiza de Yécora, está el grupo de artesanas que también hacen trabajos de palma pero ya no lo elaboran dentro de la cavidad antes mencionada.
Si corren con suerte, una o dos semanas después de semana santa se lleva a cabo el Yúmare, la fiesta más tradicional de los pimas, en ella se pide la lluvia y la buena cosecha; es una ceremonia de tres noches donde las mujeres bailan imitando a los animales del bosque y se dice se danza el pascola, sin embargo, yo estuve preguntando y parece que a la gente ya no le interesa dicha danza. Si deciden presenciar tal evento vayan con algún conocido pima (son muy amistosos y pronto serán sus conocidos).
Lo que me llevó allá fue el presenciar la Semana Santa pima, que aunque en franco proceso de desaparición, bien vale la pena conocer los aspectos por los cuales se diferencian de otros grupos étnicos del país.
El día de mayor actividad es el sábado de gloria ya que en esa ocasión llegan indígenas de las diferentes rancherías para celebrar su semana santa; es cuando ya se puede probar el tesguino (cerveza tradicional elaborada con maíz) que se da a quien lo pida en las casas donde lo preparan; los fariseos se pintan todo el cuerpo mediante la pulverización de una piedra blanca; se lleva al judas de trapo y cara de mestizo en una mula; se llevan a cabo los encuentros de Maria y Jesús y se hacen varias procesiones.
Las danzas que antes efectuaban los fariseos al toque de sus tambores han sido substituidas por bailes de música mestiza y las ceremonias son llevadas a cabo por un representante de la iglesia católica, que aunque bien intencionado, debe permanecer y mantenerse en los cánones establecidos, por ejemplo, los fariseos supuestamente ofenden a Jesús durante toda la cuaresma - no deben ser bendecidos por el religioso hasta que éstos se arrepientan el domingo de resurrección -.
A pesar de eso quiero felicitar públicamente a los pimas ya que los especialistas calculaban que hacia el 2000 desaparecería la lengua, y esto no fue así, se nota una profunda preocupación por mantener vivas sus tradiciones en un mundo que cada vez es más dominado por el mestizo.
No dejen de ir al centro artesanal pima ubicado en San Juan Diego, que es una colonia de Yécora. Además de promover la economía indígena es un proyecto social cooperativo, no hay caciques.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Los versos de Tepalcingo


Pretendo cada principio de noviembre conocer más y más tradiciones en torno a la enorme diversidad de fieles difuntos en México. Este año fui a Tepalcingo, en el sureste de Morelos, dónde ya sabía que le tocan y les dicen versos frente a los altares.

Los altares, antes de siete niveles, han perdido mucho de su fisionomía tradicional, sin embargo, es posible detectar algunas cosas endémicas de Tepalcingo como el dulce de calabaza con cacahuates (menos seco que el elaborado en la cercana Axochiapan).

Sin lugar a dudas lo mejor de esta celebración son los versos que los visitantes tienen que declamar o cantar frente a los altares. Éstos en el transcurso del tiempo han evolucionado (y para este caso creo que no para mal).
Antes a pura capela, después con una guitarra, luego con rondalla y hoy en día hasta con banda de viento. Sin embargo, siempre se canta el mismo verso: tanto una entrada como una salida.

Siempre hay un pero. Siguen aferradas las mamás en vestir a sus niños de espantos (acaso infiltraciones anglosajonas) de lo que un músico lo calificó de gringaderas. Aun así, es una maravilla escuchar estos versos que se pierden en el tiempo.

Del mismo modo es hermoso recibir invitaciones para comer mole verde con tamales de ceniza en las casas, no se pueden rechazar. En todo el estado de Morelos se acostumbra prepararlo para recibir visitas de familiares, amigos o incluso curiosos.

Si les interesa puedo compartir con ustedes los versos que gentilmente me permitieron grabar.