jueves, 26 de noviembre de 2015

El Juanegro


 Ir a Huautla, en el norte del estado de Hidalgo, tiene razón de ser si vas en Fieles Difuntos ya que tienes la oportunidad de ver la danza del Juanegro.

Se trata de un trío de danzantes: un negro, quizá mulato, un güero o europeo (ambos con máscaras de madera) y la dama (un hombre vestido de mujer). Los caballeros cortejando a la dama, no sé si en algún momento ella se decide por alguno de ellos, sin embargo, básicamente se trata de danzar con uno o con otro.

Además de ello, se danzará frente a las tumbas de los deudos que así lo solicitan. Quizá existan otros casos en México, pero yo sólo conozco éste dónde una danza con máscaras se efectúa frente a la tumbas.

Muchos conocen esta manifestación cultural como en Xantolo, sin embargo, Manuel Alvarado, el artesano que elabora la máscara de Juanegro, me indicó que nunca había oido de ese calificativo sino hasta hace realtivamente poco. Quiero suponer que los investigadores acuñan un término usado en una comunidad y lo engloban a un área cultural mucho mayor.

Como sea, la danza del Juanegro es única en su género.
Aquí publico 3 sones para violín y guitarra, todos en el mismo track de 320 kps y con sonido ambiental del cementerio:
https://mega.nz/#!UoIlSDwR!fX5OqQW9UFH-7dGER0XENhC6p99e5xGROdiUJ6zem1Y

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Un gusto que da cantar el huapango

Ahora es el turno de un son mestizo con instrumentos europeos pero con sabor huasteco.

Magali y Ojil Escudero, junto con el maestro Luis Fernando Badio, formaron un trío informal. Tocaron huapangos frente a las tumbas de sus deudos en un día de fieles difuntos en el poblado de Huautla, Hidalgo.

Realmente no fui a grabar este ritmo musical tan lejos. Lo que verdaderamente me atrajo fue el Xantolo y la danza del juanegro, sin embargo, esa es otra historia.

La presencia del huapango en el colectivo popular está muy presente, cualquiera que pueda tocar el violín y la guitarra (que son muchos) hacen gala de sus aptitudes para cualquier ocasión, ahora para festejar a los fieles difuntos.

El gusto interpretado por la familia Escudero:
https://mega.nz/#!V5hV0IJD!ZqmDiQEHhH-GSKVfR59RtLaBjhCDfinBydnErnig6Ng

Danza del guajote rarámuri en Tehuerichi



Una de las ceremonias más hinópticas que he vivido, fue sin lugar a dudas, la que vi en Tehuerichi, dentro de la sierra de Chihuahua, ésta en el marco de la Semana Santa rarámuri.

El chamán, es a su vez, el músico y lo puedes ver en la parte izquierda de la foto tocando el tambor de piel y corteza. Al mismo tiempo lleva el ritmo con un carrizo. Mientras tanto los fariseos, frente a él, forman dos líneas rectas en las que van y vienen.

Los fariseos también llevan el muñeco que representa al Judas, generalmente vestido de mestizo. No saben que madriza le ponen al final!

En fin, uno de los lugares indómitos del México profundo, dónde no permiten ni sacar fotos ni video. Se debe ir arreglándolo con anticipación y si es posible ayudándo al buen fin de la celebración.

Un segmento de mi trabajo lo pueden ver en vimeo:
https://vimeo.com/channels/evisuales/24653382

Un segmento musical de esta danza, grabada durante mi trabajo de campo,  la pueden bajar de:
https://mega.nz/#!JpQlGSIb!Gxw4DPFkdIMacu0xdU-9AboLELBgV3C4tEWFHUk0L5o

La grabación se realizó en 2008

jueves, 19 de noviembre de 2015

Sonidos de la pamería en San Luis Potosí, parte de la música tradicional Xi´úi de Santa María Acapulco



Siguiendo con nuestro respaldo en línea de sonidos de México y para no salirnos de la región del anterior post, publicamos una plegaria en un supuesto latín llevado a cabo por los tata mandones de Santa María Acapulco.

El cantor se basa en un libro supuestamente antiguo y aparentemente es el último habitante del poblado que puede leer la letra. Todo ello en el contexto de la Semana Santa.

La grabación (de video HDV) fue realizada en 2006, es decir, un año antes de la destrucción de la misión franciscana que dio al traste al único patrimonio arquitectónico de los Xi´úi.

Aquí el link:
https://mega.nz/#!0tx3FAZR!FuCnMYdBCeVyZW1Z_ZB8s4xXYzAUHCSg94nsqf1fbPg

Espero que sea suficiente un mp3 de 320kps para los coleccionistas de música etnográfica tradicional mesoamericana.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Música tradicional Xi´úi de Santa María Acapulco



En el período que abarcó del 2005 al 2008 obtuve algunos proyectos que me internaron en las zonas indígenas más alejadas de México, eso me dio oportunidad de registrar (con una cámara HDV) algo de música tradicional de los pueblos, tanto indígenas como mestizos, y en un momento de querer transferir esos materiales a formatos más actuales se me ocurrío compartirlos con quién sea, digamos para la posteridad.

Por supuesto que ya hay grabaciones de todos estos sonidos, sin embargo, éstos son los que yo realicé y es una manera de respaldarlos.

Deseo iniciar este ciclo con un minuete ejecutado por habitantes de Santa María Acapulco (San Luis Potosí) que consta de violín con guitarra primera y segunda. Cabe destacar que eran las 12:00 am del sábado de gloria, por lo tanto, están celebrando una Semana Santa.

Se tocó dentro de la misión barróca del siglo XVIII destruida en 2007 por un rayo, es decir, un año después de mi registro. Me hace pensar también que fue de las últimas ceremonias llevadas a cabo en su interior antes de que el siniestro la destruyera.

https://mega.nz/#!c8Qw2B4L!OtSDwbIqPm1s0WTQxAiFNP35h3m9lhGFLA-aYxXMkb8

domingo, 9 de agosto de 2015

El Santuario de Mapethé

Son muchos los ejemplos en que la fé ha dejado huella en el arte. Recuerdo la perplejidad que me ocasionó Isfhahan al intentar alcanzar la perfección sólo frenada por el hombre mismo que no debe superar a Dios, se autolimita y deja pequeñas imperfecciones en detalles de simetría y así no rebasar al creador.

En muchos aspectos la historia del arte está diseñada por el arte religioso, sin importar que se trate de Itzamna, Tezcatlipoca, Mahoma o Yavé. La motivación es la misma, el resultado tan sólo un poco diferente. Se trata de los diferentes estílos artísticos que ha creado la humanidad en el transcurso de su existencia.

El barroco, tan saturado (incluso detestado por su contraparte minimalista) no se cansa de rellenar huecos. Es más, el churriguresco mexicano ornamenta más sobre lo ya colocado siendo éste más saturado que el primero.

Es inexplicable por qué nos atrapa, la contemplación no basta para justificarlo. ¿Es acaso el paso del tiempo lo que lo hace irresistible? No, no lo creo. El plateresco, que también atrapa mis sentidos, es más antiguo, sin embargo, el barroco me hinoptiza más.

Seguramente tiene más que ver por el empeño de alcanzar la perfección artística, sin darse cuenta, sus manos creadoras compitieron con Dios [sic].
 
 

En las estribaciones de la Sierra Gorda, en su parte de Hidalgo, encontramos aún un templo con esas caractéristicas. Una obra del siglo XVIII, de las últimas edificaciones que encargaron los jesuitas en la Nueva España (antes de ser expulsados), para regocijo de los mortales que aún asistimos a su contemplación.

Los retablos, de maderas talladas y estofadas, están en perfecto estado de conservación, más aún el piso, también de madera, nos evoca tiempos más antiguos (Quizá a la existencia de un templo anterior destruido en esos ciclicos desastres). Se trata, desde mi punto de vista, de los mejores ejemplos de este estílo artístico conservados hasta nuestros días en México.


No, no es para todos, debido a la fragilidad de su piso no debe ser visitado por grandes grupos, además que no es tna factible entre semana ya que una vecina resguarda las llaves con gran celo porque afirma su desacuerdo del arte por el arte: Sólo es si este es sacro, si cumple su función de dador de dadivas. Ni se les ocurra comentar sobre la secularización de los espacios sagrados, que por cierto, bien manejados, podría dar recursos para su conservación.

Menester será regresar el quinto viernes de cuaresma para ser testigos de la peregrinación otrora del pueblo Hña Hñu, quizá sólo fragmentos diminutos de su cultura asistan aún ese día, nos conformamos con que sus descendientes mestizos lleven las cosas a buen fin.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Para mi amigo Leo


Conocí a Leonardo Valdez Esquer gracias a que Ruth D. Lechuga pensaba que buena Semana Santa se podría registrar en mi próximo documental. Inmediatamente se comunicó con Imelda de León para contactarme con él.

De ese modo preparé mi viaje para el que sería mi primer trabajo con algún grupo étnico, aunque el quehacer videográfico ya me había otorgado un par de trabajos previos, era la primera vez que observaba ese modo distinto de ver las cosas del mundo indígena.

La Casa Museo de Leonardo Valdez está ubicada en la población de Etchojoa, al sur del estado de Sonora y la primera vez que la vi me sorprendió la maravillosa colección de Arte Popular que ahí se encuentra. Quizá la más importante del norte del país (dejando abajo la pésimamente catalogada de Rafael Coronel).

Las colecciones no se hacen de la noche a la mañana, siempre hay un responsable que se encarga de adquirir los trabajos, catalogarlos y si es de la idea, compartirlo con la gente en general. Tal es el caso de Leonardo.

Toda una vida de viajar por México y con mayor mérito ya que a finales de los sesenta y principios de los setenta del siglo XX mal comunicado estaban las comunidades, incluso en la actualidad, muchas lo están.

Para llegar a Olinala se debía tomar una avioneta desde Cuautla; Para llegar desde Ocumicho a Cocucho se debía rentar una mula y así cualquier cantidad de ejemplos. Por ello, podemos deducir que la persona dedicada a la recopilación de datos y de Arte Popular debe amar lo que hace.

El problema con el Arte Popular es que va desapareciendo o transformándose. Este efecto no es homogéneo, es decir, depende de la región podemos encontrar en unos lugares más trabajos tradicionales que en otros, un ejemplo de ello lo podemos notar en la región rarámuri dónde los productos industriales aún no son tan comunes (eso tan sólo en algunas sub-regiones como Tehuerichi) no se ha dejado de tejer las cobijas o elaborar instrumentos para sus fiestas; caso contrario lo tenemos en Metepec dónde prácticamente lo domina todo el árbol de la vida dejando al borde de la desaparición las alcancías, las cuadrillas, las sirenas, etc. O incluso, en casos extremos podemos percatarnos que ya desapareció completamente como por ejemplo los tambores de agua de la región lacandona.
Tener todo esto en mente es trabajo de una tesis doctoral o quizá me quede corto, más aún, es el trabajo de toda una vida. Puedo decir, sin temor a equivocarme, mi amigo Leonardo fue de las personas que más sabía sobre el tema en el planeta.

Después de mi visita a la región yoreme nació una amistad que me permitió conocer su mundo, un mundo en franco proceso de transformación en el mejor de los casos y en palabras del mismo Leonardo: El ocaso del arte popular mexicano. Ahora ya podemos ver máscaras para fieles difuntos purépechas o figuras de palo colorado seris, cosa que antes no existía y aunque algunos justifican su existencia, están completamente fuera del contexto cultural que permiten la creación del verdadero arte popular.

El arte popular mexicano no es algo que mejore con el tiempo, por el contrario: la globalización, la migración, los concursos, la desaparición de materiales tradicionales, la muerte de grandes artesanos  y no sé qué más factores hacen que sea más difícil encontrarlo.

Nos sentimos honrados de haber conocido alguien que nos guiara, y aunque es poco lo que aprendimos, nos hace valorar más lo que perdimos.

Con el fallecimiento de Leonardo Valdez prácticamente acaba una generación de grandes investigadores, hablo de Carlos Espejel, Daniel Rubín de la Borbolla, María Teresa Pomar, Ruth D. Lechuga, Donald Cordry, Henrietta Yurchenco, Raúl Hellmer y otros más.

No sólo los grandes investigadores y divulgadores han desparecido, también los grandes maestros del arte popular, entre ellos: Juan Horta (Tócuaro), Francisco Flores (Izucar), Victoriano Salgado (Uruapan), Felipa Hernández (Tlayacapan) y tantos otros.

Gracias Leo por compartir con nosotros tu mundo.

Le deseo mucha suerte a José Gil ya que ahora tiene la dirección de la Casa Museo Leonardo Valdez. Amigo que siempre estuvo al lado de Leonardo hasta el último momento. Que todos los objetivos se vuelvan realidad y sigamos divulgando la cultura de México.